Gracia común: Superhéroes


Mi Papá me hizo una pregunta de la nada: "-¿Te has dado cuenta de la fiebre de superhéroes que hay?" Según él todos los estrenos en el cine y las series de Tv giran en torno a ellos ahora. Le respondí que lo hipster está de moda: esas personas antes marginadas o llamadas raritas son los que dominan el mundo cultural ahora.
Y aunque me gustaría hablarte un poco de eso, no es lo hipster lo que motivó este post.

La verdad es que escuché a un hermano de la Iglesia regañar a un niño como de unos 5 años quien jugaba junto a su hijo con un gran muñeco de uno de los Avengers y sus palabras textuales fueron: “…-Y tú, deja de jugar con eso y busca un muñeco de Juan el Bautista o de Pedro ¡No ese disparate!”. Me hubiese gustado mucho no haberme quedado callada o quizás tener una cámara porque de seguro mi cara hubiese sido un súper meme.

Si piensas así: no te juzgo, yo también tenía ideas parecidas. Pero hace aproximadamente un año un amigo (¡Gracias amigo!) me invitó a darle una perspectiva al asunto. Te prometo que al final de este post tendrás otro punto de vista.

Cuando era niña y aún ahora, mi mente viaja con las anécdotas o frases con las que los predicadores o autores utilizan y con las lecciones bíblicas que de ellas resultan, ya sean algo súper trivial o lo que fuese. Y si, por este camino vamos a enfocarnos hoy.





Mi autor favorito es C. S . Lewis y una de sus frases dice de la siguiente manera:
“Ya que es muy probable que los niños conocerán crueles enemigos dejemos que al menos oigan hablar de valientes caballeros y del valor heroico.”


¿Hay algo de bueno en esto? Yo creo que sí, me gusta pensar que sí. Me gusta ver que la mente creativa de los humanos, inspirados solo por el Creador, tiene la capacidad de alguna manera transmitir la gracia común.

Hay algo que debe ser un reto día tras día para ti y para mí: esto es ver lo que pasa en la vida con los ojos de Cristo. Si pasas la vista atentamente en los Evangelios ves como Jesús tomaba ejemplos cotidianos, elementos culturales, errores feos, momentos oportunos, entre otros y los tornaba en una lección que llevaba a todos a Dios el Padre.

Y no es que te estoy sugiriendo que corras con tus niños a ver Captain America: Civil War o algo así. Lo que quiero transmitir es que aún en un episodio de la Liga de la Justicia, veas más allá de una doble identidad o de las tomas de violencia y recuerdes a tus niños y a ti mismo, que a pesar de que hay personas que hacen cosas malas, que hieren a otros o que deciden tomar venganza por sí mismos, hay quienes deciden no hacer lo mismo.

Dios nos enseñó algunos héroes, mejor dicho a muchos. Esos que están en las páginas tal vez pegadas del Antiguo Testamento (OJO: Si están pegadas es porque casi no las lees), que vivieron momentos de tensión (los cuales con una recreación que incluya una muy buena banda sonora y un gran presupuesto quizás se acercan a lo maravilloso que fue en realidad)  y demostraron que el bien triunfa sobre el mal, y que todo lo bueno, TODO, TODO LO BUENO que existe proviene de Él, desde el acto de bondad más chiquitito que recibiste en este día hasta EL ACTO MAS GRANDE en que podrás ser participe jamás como la Cruz: lo bueno es Su amor.

Santiago 1:17: Todo lo que es bueno y perfecto desciende a nosotros de parte de Dios nuestro Padre, quien creó todas las luces de los cielos.
Él nunca cambia ni varía, así como una sombra en movimiento.

El héroe cuyo acto heroico perdurará por todos los tiempos, ese héroe que se levantó y cumplió su propósito fue Jesús y al recibirlo en nuestros corazones, en nuestro caminar diario recibimos al Espíritu Santo que nos muestra cómo Él piensa. Un modo de pensar que no nos permite perder la capacidad de asombro a lo malo; un modo de pensar que nos recuerda y muestra que si hay algo bueno en este mundo, la mínima pizca de bondad, esta proviene de Él.

Me gustaría cerrar esta entrada con las palabras que el Apóstol Pablo dirigió a los Tesalonicenses 5:21: “Examinadlo todo cuidadosamente, retened lo bueno”.

Antes pensaba que era poco realista hablar de superhéroes y luego recordé que en un mundo caído, donde nadie quiere sacrificar su comodidad en favor de otro, donde todos tenemos la vena ideológica pero no la activista, podría enseñarle a otros a discernir de una manera literal el bien y el mal.

El objetivo es que puedas permear todo lo que sucede y ver esa gracia común que no ha dejado que nos destruyamos del todo. Que la mente de Cristo te permita ver que aún en una película, serie, comic o en una caricatura, el Señor quiere que el mundo interprete lo bueno y lo malo, y que recuerde que todo eso bueno lo representa a Él.
Esta verdad se ha incrustado en mi corazón: todo lo bueno proviene de Él. Y aún en algo superficial puedo ver su bondad y su gracia actuando.


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