Dia de las Madres 2016: A todos los hijos.

Como la mayoría de celebraciones y festejos de hoy en día, el trasfondo de la celebración del día de las Madres era originalmente de origen pagano, pero con el pasar del tiempo distintas culturas, civilizaciones e instituciones lo adoptaron hasta que ha llegado a ser lo que es hoy: ese día específico en que buscamos sacar un momentito para agradecerles a nuestras Madres todo lo que hacen por nosotros todos los demás días del año de todos los años que han pasado por nuestras vidas.

Dentro del ámbito de la iglesia se considera una celebración lícita y conveniente. En Tesalonicenses 5:8 se nos manda a “Dar gracias a Dios en todo.”, y en este día de las Madres te invito a que trates de personalizarlo y des gracias a Dios por TODO aspecto de tu Madre y de tu relación con ella.

Probablemente lo primero en que pensaste fue en todos esos aspectos positivos de tu relación con tu madre: en algún que otro de esos típicos actos de Madres que nos calientan el corazón, y todo fue color rosa hasta que pensaste en esa discusión con tu Mama por esa tendencia suya de siempre pensar tal cosa o de hacer tal cosa o en _________________ (llena el espacio en blanco según tu situación) y pensaste: “¡No doy gracias a Dios por ESO!”. Así que ahora quisiera comentarte 2 recordatorios acerca de nuestras Madres que espero refuercen los aspectos positivos de nuestra relación con ellas y cambien nuestra perspectiva de aquellos ‘no tan positivos’:

  1. Tu Mamá tiene una historia propia.

A veces es difícil sacar a nuestras Madres de ese molde de “Mamá”. Pero todas nuestras Madres tienen un pasado que permea todo aspecto de su vida, y por lo tanto, su relación contigo. Todas sus experiencias de vida, todas las cosas que hizo, todas las cosas que no hizo, todas las cosas que le pasaron y todas las cosas que no le pasaron han moldeado el carácter de tu Mamá y la han hecho lo que ella es ahora, y en esas historias subyacen esas respuestas a esos “¿Por qué…?” que nos surgen en el día a día.

¿Te acuerdas de Ana? Puedes repasar rápidamente su historia por estos pasajes: 1 Samuel 1:2, 1:11, 1:28. Me imagino que la relación de Samuel con su Madre debió de ser en magnitud destacable distinta y distante en relación con la de los demás. Puede ser que en algún momento de su vida un “¿Por qué?” cruzó por su mente. Lo que él no podría saber es que estaba llamado a una vida extraordinaria de caminar con Dios que comenzó con ese milagro que le ocurrió a aquella mujer estéril que le prometió entregarle completamente al Señor el hijo que Él pudiera concederle.

Así que te animo a preguntarle a tu Mamá por su pasado, pues tal vez allí estén las explicaciones, respuestas y soluciones de situaciones del presente.


  1. 2. El pecado también mora en tu Mamá.

Si tu Mamá es inconversa ella está sujeta a su pecado. La Palabra dice que sin Dios “estamos muertos en nuestros delitos y pecados.” Y esa separación de Dios sería la precisa explicación para cualquiera de esos actos fuera de la gracia común que escandalizan por parte de una Madre como abortar, el abandono, etc.

Y si tu Madre ya conoció al Señor ella también está pasando por la misma batalla de todos quiénes nos hemos convertido a Cristo y de la cual habla Pablo en Romanos 7: ella es una pecadora regenerada que se encuentra en continua lucha con su pecado, huyendo de su propia concupiscencia y de esos deseos que no agradan a Dios.

¿Te acuerdas de Sara? Puedes repasar rápidamente su historia por estos pasajes Gen. 11:30, 13:14-16, 15:2-5, 16:1-6, 17:15-17, 21:1-7. Aunque independientemente de, el Señor obró y derramó su gracia, la lucha de Sara con su insatisfacción acerca de su esterilidad, y las decisiones que tomó por apresurarse al tiempo de Dios tuvieron sus repercusiones.

Así que te invito a mirar con ojos de misericordia y gracia a tu Madre, quién probablemente no siempre tomara la decisión más lógica, o la más apropiada o la mejor.

Y finalmente nos dirigimos a la pregunta del millón: ¿Cómo dar gracias por esos aspectos negativos o no tan saludables de mi Madre y mi relación con ella? ¿Puedo hacerlo? ¡Si puedes! Te muestro como: toma todos los aspectos positivos y agradece por ellos, y toma todos los otros aspectos y pídele a Dios que se revele y se muestre tanto en tu madre como en ti (¡Su poderío y soberanía se lo permiten!), pídele por un corazón dispuesto, y agradece a Dios por trabajar tanto con el carácter de tu Madre como con el tuyo y da gracias por su perfecto y magnífico propósito que perpetúa en nuestras vidas y del cual nos dejó pautas y reglamentos a los que sujetarnos en Su Palabra como en el caso de:

“Honra a tu padre y a tu madre. Entonces tendrás una vida larga y plena en la tierra que el Señor tu Dios te da.
Éxodo 20:12

“Honra a tu padre y a tu madre tal como el Señor tu Dios te lo ordenó. Entonces tendrás una vida larga y plena en la tierra que el Señor tu Dios te da.
Deuteronomio 5:16


“Honra a tu padre y a tu madre». Ese es el primer mandamiento que contiene una promesa: si honras a tu padre y a tu madre, «te irá bien y tendrás una larga vida en la tierra.”
Efesios 6:22


Te invito a pensar en esos aspectos de los que hablamos acerca de tu Madre y de tu relación con ella teniendo en mente todo esto, pues a fin de cuentas, no hay mejor regalo para una Madre que ella saber que cuenta con tu amor y/o aprobación y/o perdón y/o apoyo. 

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