#CartaAbierta a un futuro universitario.


Antes que nada: ¡Enhorabuena! que hayas celebrado la culminación de esta gran etapa de tu proceso académico debe poner en tu corazón graduando un: "¡Ebenezer! ¡Hasta aquí me ha ayudado el  Señor!"

A continuación traspaso mis experiencias de vida en lecciones y consejos para con ustedes; no como sus Padres, o su mentor, sino como una amiga o como otra simple estudiante universitaria de estos tiempos. Así que basándome en mi viaje universitario y escolar he aquí algunas cosas que quisiera compartirte:

Mi principal consejo para ti (humanamente hablando) es que te conozcas a ti mismo antes de entrar en la universidad. Define quién eres, en qué crees y por qué defiendes tus ideologías. Entra a ese nuevo ambiente consciente de quién eres como ente, ciudadano y creyente, y acércate a personas que compartan tus mismos valores. En caso de que hayas asistido a un centro de estudios cristiano, tal vez no ahora, pero luego entenderás lo valioso que será en todos los ámbitos de tu vida ser formado en un centro que tiene a Dios como primer lugar, y como esto permea nuestro carácter como personas. El mismo Dios que se proclamó en el centro es el mismo Dios que está allá en las universidades, allá también hay personas que buscan agradarles y ser dignas de El ¡Créeme que las hay! ¡Búscalas! El mundo necesita de hombres y mujeres que crean en Dios, y permitan que Él reine en su ámbito laboral por el bien de todos ¡Te animo a ser uno de esos estudiantes y futuros profesionales excelentes que nuestro país tanto necesita!

Te reto a que desde ahora seas como adulto. A que desde ya entres a la universidad pensando, hablando y actuando como esa persona responsable, diligente, trabajadora y admirable en la que esperas convertirte en un futuro. Allí encontrarás un abanico de posibilidades, algunas loables y legítimas, otras donde no hay ápices de bondad y otras vestidas como tal, aunque no lo sean. Así que pídele a Dios que te otorgue discernimiento para escoger lo mejor, la Palabra dice “No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal”. En Romanos 12:2 se nos dice “No imiten las conductas ni las costumbres de este mundo, más bien dejen que Dios los transforme en personas nuevas al cambiarles la manera de pensar. Entonces aprenderán a conocer la voluntad de Dios para ustedes, la cual es buena, agradable y perfecta”. Entrega tu tiempo universitario al Señor y permítete comprobar la perfecta voluntad de Dios para contigo.

Espiritual e intelectualmente hablando, conserva siempre esta verdad en tu mente: “La verdadera ciencia no contradice a Dios, sino que comprueba su existencia”. En Colosenses 2:3 se nos dice que: "En él están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y el conocimiento." Toda materia, práctica, conocimiento, técnica o rama de la ciencia pura y la vida misma provienen de Dios.


Así que si vas a estudiar algo concerniente a ciencias físicas, matemáticas e ingenierías recuerda que la Palabra narra cómo Dios es quien sustenta el universo y quien creó todas las leyes que rigen todo, haciéndolo de una manera tan maravillosa que él mismo pudo decir en su calidad de Dios “Todo es bueno”.

Si vas a estudiar algo concerniente a ciencias biológicas y de salud recuerda que Dios es el médico por excelencia, quien creó todo y a todos, y quien aún por encima de la corrupción del pecado conoce y sana todas nuestras dolencias tanto físicas como espirituales (como lo demostraron sus milagros hechos aquí en la Tierra).

Si vas a estudiar algo concerniente a las ciencias políticas recuerda a ese Dios del libro de los Jueces quién quita y pone reyes, un Dios que sustenta a su pueblo de maneras indescriptibles (como haciendo caer maná del cielo), un Dios que conoce y censa a su pueblo como se nos muestra en el Pentateuco y un Dios que imparte responsabilidades y procesos a las autoridades y demanda pureza e integridad de las mismas.

Y por último (pero no menos importante), si vas a estudiar algo concerniente a las artes y humanidades recuerda que todo instinto creativo viene del Creador, que Dios apartó a la tribu de Leví para que lo adorara con música, que Dios se denomina a sí mismo como “El alfarero”, que Él es quien formó con sus manos todas las maravillas de la creación, y que se posicionó como el mejor de los psicólogos, escuchando sobre nuestras aflicciones y miedos y alentándonos cuando lo necesitábamos.

Un poeta famoso dijo muy artísticamente que “la vida no es la que uno vivió en sí, sino la que uno recuerda y cómo la recuerda para contarla”. Esta época que termina la recordarás con aprecio durante mucho tiempo, crea buenas relaciones allá a donde quiera que vayas, pero trata a su vez de mantener las buenas amistades que ya posees. Que el Señor te regale mil y un recuerdos buenos que contar en esta nueva etapa.

Escudríñalo todo, retén lo bueno.

Si no te han dicho, me tomaré el atrevimiento de decirte que no será un tiempo perfecto, ni mucho menos fácil, es algo más o menos así como una montaña rusa, pero confía: Dios no desampara a sus hijos.

Quisiera culminar con 2 pasajes bíblicos:
  1. Efesios 5.15-17: “Así que tengan cuidado de cómo viven. No vivan como necios, sino como sabios. Saquen el mayor provecho de cada oportunidad en estos días malos. No actúen sin pensar, más bien procuren entender lo que el Señor quiere que hagan”.
  2.   Y con las palabras de Dios a Josué, un joven de la Biblia que se vio frente a una inmensa tarea y un gigantesco mundo sin conocer en Josué 1.9: “Estudia constantemente este libro de instrucción. Medita en él de día y de noche para asegurarte de obedecer todo lo que allí está escrito. Solamente entonces prosperarás y te irá bien en todo lo que hagas. Mi mandato es: ‘¡Sé fuerte y valiente! No tengas miedo ni te desanimes, porque el Señor tu Dios está contigo dondequiera que vayas’.”



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