De vuelta a casa: [Viaje misionero]


Octubre fue un mes especial para todo el equipo de sobrelarocaestoy, estuvimos celebrando día tras día el mes de las misiones. Hemos entendido que no hay nada mejor que gastarse en la obra del Señor. Y aunque es Diciembre no podíamos dejar de compartir con ustedes lo que ha quedado en nuestros corazones.

Ana Patricia  :

Durante este tiempo, tuvimos el privilegio de no solo hablar de misiones, sino de experimentar durante una semana el trabajo misionero, en una ciudad de nuestro país. No queríamos dejar de plasmar nuestra experiencia todo aquello que pudimos meditar al estar de vuelta en casa.

Estoy segura de que no somos las mismas que fuimos, nuestro trabajo era retar a otros a compartir su fe en su universidad, pero también hablar a aquellos que no conocían de Cristo.

Estas grades aventuras que hemos estado viviendo están escritas en mi corazón y he aprendido 4 cosas que no podía dejar de compartir con ustedes.

1. Dios siempre ha estado en control y orquesta todo para que al final SU NOMBRE SEA GRANDEMENTE EXALTADO. Todas las posibilidades indicaban que era incorrecto que fuéramos a este lugar: había amenaza de huelgas, la mitad del equipo luchaba en el proceso de levantar finanzas, otros estaban en exámenes... Sin embargo, el Señor nos fue abriendo puertas hasta llevarnos allá.

2. Dios respalda nuestros planes "Locos". Jamás olvidare la oración de uno de mis compañeros: "Señor tenemos este plan loco y dos horas para hacerlo, solo podemos, si es tu voluntad." -PUUFFF- nos sobraron 4 minutos y pudimos hacerlo. El Señor es tan bueno que nos permite gozarnos y ser parte de su plan en la tierra ¡Wow! criaturas súper indignas Dios las usa para Su Gloria.

Si tienes este loco plan, donde el tiempo parece no resultar, ora, quizás ese loco plan es la voluntad de Dios.

3. Dios restaura historias. Por primera vez en mi vida, pude ver a alguien con una historia muy accidenta y herida, venir a los pies de Cristo y llegar a entender que el propósito principal porque pasó todo eso es para acercarse a tener una relación con el Señor, y aún más que el Señor preparó  todo esto para que su historia pudiera servir a otros.

4. El reto sigue estando vigente. No es posible que sigamos sin compartir el evangelio, tenemos que sentir carga por nuestros compañeros y amigos de la universidad y tenemos que dejar de lado la vergüenza. De cada 10 estudiantes cristianos solo 1 había sentido ganas de compartir el evangelio, pero de cualquier modo este "no había encontrado la manera". Y esto llevó mi corazón a agradecer al Señor porque llevó a alguien que me retará a compartir mi fe.

Cuando volví a casa alguien que amo mucho me dijo "Que bueno que regresaste a casa, siempre estas fuera…" En ese momento me di cuenta que regresé momentáneamente porque somos peregrinos y extranjeros. No te acomodes tanto en casa, porque al final esa no es casa.  Trabajemos en la obra sea que veamos o no su fruto. Dios ha prometido que su palabra jamas volverá vacía.

Heb 11:13 
Todas estas personas murieron aún creyendo lo que Dios les había prometido. Y aunque no recibieron lo prometido lo vieron desde lejos y lo aceptaron con gusto. Coincidieron en que eran extranjeros y nómadas aquí en este mundo.


Bueno, no somos de San Francisco, ni misioneras a tiempo completo, pero todos algunas vez hemos oído la frase o incluso dicho “Mi hogar es donde quiera que tú estés” y para los cristianos que somos peregrinos y extranjeros en esta tierra, nuestra morada terrenal es donde sea que estemos mientras colaboramos con la obra de Dios y cumplimos con su Palabra y propósitos.

De esta experiencia me llevé 2 cosas especialmente en mi corazón:

1. Los planes de Dios son perfectos.

Nos aproximamos a dos jóvenes que resultaron ser cristianas, así que les presentamos el ministerio y le hablamos sobre el movimiento que buscamos despertar en la universidad. Ellas se mostraron interesadas y dispuestas en el ministerio, fue la clase de conversación de esas en la que las personas dicen ellas mismas los que uno tenía planeado decirle en los próximos 15 segs. Ya en lo que mis compañeras y yo pensábamos que era el fin de nuestra conversación, llega un familiar de una de ellas y una de ellas nos pregunta acerca del Soularium (herramienta que utilizamos para tener una conversación espiritual con las personas haciéndoles preguntas que ellas responden con fotos, y luego le presentamos El Evangelio) “-Que le daba curiosidad lo de las fotos.” y que “-Quería saber cómo se hacía.” Así que al final de cuentas esta chica que llegó casi al final de la conversación, que al inicio estaba apurada porque necesitaba irse y que estaba en una conversación que se alargó por la mera curiosidad de su prima terminó tomando la decisión más importante de su vida: aceptar a Cristo.

Nada se escapa de las manos de Dios y simples hechos como estar en una fila del supermercado, sentado al lado de alguien en el transporte público o que la espera de tu turno en alguna empresa de pago de servicios puede ser la obra puesta en escena del Perfecto Orquestador, y aunque no sabemos “qué momento” es exactamente “uno de esos momentos” pidamos a Dios un corazón dispuesto para actuar.


2. La salvación es del Señor.

Otra vez, sin intención alguna, me encontré en el lugar correcto para iniciar una conversación espiritual con una chica... lo que no podía saber es que yo saldría de ahí con el corazón roto. Esta chica cargaba con un pasado tan oscuro y confuso, y aunque tenía una coraza de optimismo y autosuperación se sentía rota y sin sentido. Si algo recuerdo de esa conversación es pensar como Cristiana “¡Es a Cristo que necesitas tan desesperadamente, pero no lo ves!”. 

Romanos 9:13-16 habla de la soberanía de Dios con respecto a quién es salvo; nuestra salvación no es en lo absoluto resultado de las obras de quién se salva, ni de quién predica la palabra, sino obra del Espíritu Santo: el Señor es el dueño de la salvación y en su soberanía se compadece de quién quiere compadecerse. Luego de meditar en el asunto sorprendentemente no fue el desánimo que abundó en mi corazón, porque si algo tengo seguro es que en Dios no hay despropósito alguno, ni injusticia, y mi mandato y el tuyo sigue siendo el mismo: “Id y predicad el Evangelio a todas las naciones” porque nosotros no sabemos quiénes son los escogidos y como se nos dice en 2 Pedro 3:9 “En realidad, no es que el Señor sea lento para cumplir su promesa, como algunos piensan. Al contrario, es paciente por amor a ustedes. No quiere que nadie sea destruido; quiere que todos se arrepientan.”

Agradecemos de una manera especial a Vida Estudiantil, República Dominicana por darnos la oportunidad de servir al compartir el evangelio con otros.

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