Contentamiento vs. Positivismo




Mi amiga Estefani Ramirez me pidió compartir con un grupo de chicas de Costa Rica un cortito vídeo sobre el gozo y justo esa semana pase por una prueba de salud ¡Que oportunidad tan increíble para poder hablar sobre esto con base! así que ahora me dirijo a ustedes.

Debo confesar algo: Si hace 6 años me hubieras dicho que podría ser alguien capaz de hablar del GOZO sin duda les hubiera dicho que no, no era una persona alegre, y lo peor es que no tenía ningún motivo para no serlo, era solo alguien que decidía quejarse bastante. Qué horrible debió de ser estar rodeados de una adolescente así (Lo siento compañeros de clases). Y pensandolo bien, la verdad es que esa actitud que usualmente es de abuelitos se ha contagiado bastante a nuestra generación.

Estamos viendo adolescentes inconformes, quejones, irritables que ante cualquier problema o dificultad explotan y culpan a todos, que se deprimen fácilmente... Y el problema mayor es que hemos querido sustituir el contentamiento con el positivismo, y le hemos quitado la certeza de confiar en Dios y en sus propósitos en nosotros y la capacidad de mandar buenas vibras o pensamientos positivos que van a atraer lo bueno o tienen el poder de alejar lo malo y la verdad, y eso es lamentable.

Y de alguna manera esto se ha infiltrado a nuestras iglesias. Hemos pensado que la fe se trata de pensamientos positivos y no de una certeza de que DIOS está obrando y lo seguirá haciendo pase lo que pase. Por eso hay tantos desertores en pruebas, porque su fe es volátil y superficial. No se trata de decir las cosas al aire, sino de hablar a tu corazón, a tu alma ¡Justo como lo hacía David!:

Sal 103:1-4 LBLA (Salmo de David)
Bendice, alma mía, al SEÑOR, y bendiga todo mi ser su santo nombre. Bendice, alma mía, al SEÑOR, y no olvides ninguno de sus beneficios. El es el que perdona todas tus iniquidades, el que sana todas tus enfermedades; el que rescata de la fosa tu vida, el que te corona de bondad y compasión.

No se trata de sentimientos, ni de fingir estar tranquilos mientras nuestra mente esta al borde del colapso, tampoco se trata de quejarnos con todos por todo. Se trata de detenernos y darle el control a Dios.

Y solo cuando entendí eso, mi vida tomó otro sentido, quejarme no funcionaba para nada solo hacía el momento difícil aún más tenso y cualquier salida que se me pudiera ocurrir o a la que Dios me guiara tardaba més solo por esa gran distracción.

Ese entendimiento llega cuando empezamos a pasar tiempo intencional en la palabra del Señor, a abrir nuestras Biblias no solo en la iglesia, y més que abrirla sino también a meditar en ella.

Porque al final se trata de entrenar tu corazón para que vea al Señor obrando todo el tiempo. Y aun en cualquier situación poder tener paz y poder reflejar el gozo que caracteriza a los hijos de Dios. En esto es que Pablo nos llama a regocijarnos una y otra vez:

Fil 4:4 Estén siempre llenos de alegría en el Señor. Lo repito, ¡alégrense!

Esto, y estar a la expectativa de lo que Dios va a hacer. Él ha prometido que cualquier situación que suceda a los que le aman cooperan para su bien, entonces si amas a Dios y estás en medio del momento difícil, ora para que el Señor abra tus ojos y puedas ver su propósito en esa situación.

Rom 8:28 Y sabemos que para los que aman a Dios, todas las cosas cooperan para bien1, esto es, para los que son llamados conforme a su propósito.

Nada escapa del control del Señor, nada, absolutamente NADA. Esas cosas que tú y yo no podemos controlar, y aún la que pueden parecer que depende solo de lo que hagamos, esas gravitan en la voluntad del Señor.

Disfruta en contentamiento cada paso que das, mantente en la expectativa de ver cómo Dios va a obrar e invierte tiempo en la palabra del Señor: sus increíbles milagros en el Antiguo Testamento evidencian al Dios que es y será por los siglos; sus atributos están vigentes al igual que sus promesas. Entrena tu corazón a esperar en Dios, recuérdale la palabra de Dios  que leíste, vívela y aférrate a ella.

Entonces quiero que hagamos un ejercicio ahora juntos. Piensa en algo que te esté atormentando, de hecho, es muy probable que llegaras a este post pensando en eso. Quizás aún durante esta lectura lo hayas recordado. Entrégalo al Señor, ahora: dale el control. Ten la certeza de que El está en control, y ahora, permanece a la expectativa de ver a Dios obrar, que me veas a enseñar, tus maneras son mejores que la mía, hazlo a tu manera, aunque eso signifique que no sea lo que yo quiera o como yo quiera, hazlo tu Señor,y durante me muestras que esto obra para bien entonces yo te voy a agradecer por reflejo. 

Estoy persuadida que tu actitud cambiará y será evidente. Así como paso conmigo. Y será un cambio que va a permanecer por mucho tiempo. Descubre a Dios en su palabra, pasa tiempo con él, lleva en oración todo y delante de su trono dale el control.


Relaja los músculos de tu cara y que esta por reflejo agrade a Dios por todo lo que sucede. Ten paz en tu corazón y ama con todo tu mente al Dios en cuyas manos reposa todo lo que existe.



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