Mi experiencia al estudiar la Biblia- Juan Marcos Tapia

Un devocional para estudiar la Biblia

(Salmo 16: 11)
Al pasar de los años, en mi vida como creyente, he aprendido acerca de la importancia de pasar tiempo con Dios utilizando como base la Palabra. Pienso que una de las cosas con las que debemos romper, es el desagradable pensamiento que nos hace creer que pasar tiempo con Dios debe ser necesariamente pesado, aburrido o desagradable. Incluso, la Biblia nos muestra todo lo contrario, nos dice que “en su presencia hay plenitud de gozo” que hay “delicias a su diestra”. De manera que, cuando pasamos tiempo con Dios, tenemos la oportunidad de experimentar esa plenitud de gozo y esas delicias que nada en el mundo nos puede ofrecer, así, nos acercamos a Dios sabiendo que podemos deleitarnos en Él, en su Palabra y en su presencia.



Bien podría una persona leer la Biblia y ya, pero he aprendido que la voluntad de Dios para nosotros es que le disfrutemos. En conclusión, nuestro tiempo de devoción con Dios es, probablemente, el mejor espacio para estudiar la Palabra de Dios y es una mala idea dividir estas dos actividades (la devoción y el estudio de la Palabra):

…tu ley es mi delicia. (Salmo 119: 77)

Hoy quiero compartir la manera en la cual, generalmente, paso tiempo con Dios. Existen cuatro pasos que he aprendido para llegar a disfrutar y ser edificado en mi tiempo de devoción con Dios: Oración, lectura, meditación y oración de la Palabra.

· Oración

Este tiempo lo divido en tres secciones que son: Alabanza, confesión y ayuda.

1. Alabanza (Salmo 136: 1), en este tiempo pienso en lo grande que es Dios y en todas sus cualidades, y se las expreso. Sé que, a medida que crezca en la Palabra, lo voy a conocer mejor y podré darle una mejor alabanza.

2. Confesión (1Juan 1: 9), en este momento pienso en mis errores, pecados y temores y se los confieso a Dios. Le pido que me perfeccione por medio de su Palabra.

3. Ayuda (Jeremías 33: 3), le pido que me ayude a conocerle y a conocer su voluntad cada día por medio de su Palabra y la porción de la misma que voy a leer posteriormente.

· Lectura (2Timoteo 3: 16-17)

Aquí leo la porción de la Biblia que me corresponde y, usualmente, utilizo planes de lectura que me ayuden a leer la Biblia por completo de distintas maneras. No me agrada usar “devocionales” que más bien son comida pre-digerida en vez de alimento sólido, pues considero que es mejor crear experiencias con Dios yendo directamente a lo que dice la Palabra, que leer sobre la experiencia de otros en el estudio de la Palabra, lo cual no está mal, de pensar eso no hubiese escrito este post, me refiero a mi tiempo personal con Dios, en el cual prefiero el alimento sólido, y esto constituye mi verdadera base, el verdadero conocimiento personal de Dios y el fortalecimiento real de mi relación con Él.

Si el consumo de libros, artículos, predicaciones y demás recursos de la enseñanza cristiana no me inspiran a buscar a Dios personalmente y, de la misma manera (personalmente), a estudiar su Palabra, probablemente hay un fallo, ya sea en mí o en la enseñanza que estoy recibiendo.


· Meditación (Salmo 1: 2)

Quiero ser como aquel bienaventurado que “en su ley medita de día y de noche”. En este punto pienso en lo que he leído. Trato de digerir la Palabra y de llevarla a esas zonas de mi vida que necesitan ser impactadas por esta o en las cuales no estoy aplicando dicha enseñanza.

Debo reconocer que soy nuevo en este ejercicio, pero puedo asegurar que da buenos resultados.

· Oración de la Palabra (Juan 15: 7)


Leí esta expresión una vez y me llamó mucho la atención, tanto así, que he tratado de ejercitarme en orar la Palabra. Creo que nadie hay que pueda saber nuestras necesidades más que Dios, de manera que, al leer la Biblia, también vamos a saber lo que necesitamos para crecer en nuestra relación con Dios y en todas las áreas de nuestras vidas, lo que quiere decir que nuestras peticiones serán perfeccionadas para ser elevadas al Trono de la gracia.

Generalmente apunto los versículos que llamaron mi atención o impactaron, de alguna manera, mi vida, luego hago una oración conforme a lo que aprendí de ellos, a lo que no estoy aplicando o a lo que entienda que Dios me esté guiando. El artículo “Sugerencias para Orar la Palabra” del pastor John Piper, publicado en disiringod.org, puede ser de ayuda para entender más sobre este tema.

Y claro, al acercarme al Señor por medio de su Palabra, he experimentado el milagro de ser transformado, en ese proceso continúo: sigo ejercitándome en la devoción a Dios (1Timoteo 4:7) y buscando la purificación por medio de la Verdad, que es su Palabra (Juan 17: 17).


¡Te animo a entrar en la maravillosa experiencia de pasar tiempo con Dios por medio de la Palabra! Recuerda que Dios nos está esperando. Utilicemos el mejor método para alejarnos del mundo y del pecado: acercarnos a Dios.


Gracias Padre, por la oportunidad que tenemos de llegar a ti por medio de tu Hijo. Gracias por tu Espíritu Santo, que nos guía a la Verdad de tu Palabra.



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