#UnaCartaAbierta a la chica inmodesta



¡Auxilio! 

Hola hermana, bendiciones.

 Espero de todo corazón que estés bien. Te escribo esta carta a causa de algo que he visto suceder últimamente y creo que eres la persona indicada para ayudarme. Te invito a leer con cuidado para que no me vayas a mal interpretar. Tengo la esperanza de contar con tu apoyo en esto.

Durante mucho tiempo hemos escuchado sobre la debilidad de los hombres ante lo visualmente sensual, lo cual al parecer es verdad, o por lo menos yo aporto un número a las estadísticas. En estos tiempos se nos está haciendo mucho daño, ya que somos bombardeados con comerciales, carteles y todo tipo de proyección sensual, sin mencionar lo accesible que es, en estos días, cualquier tipo de contenido pornográfico y morboso. Es un reto diario el que tenemos los jóvenes de salir ilesos en medio de esta guerra contra el sistema que apoya, sin medida alguna, la inmoralidad sexual, además de lidiar con nuestra naturaleza pecaminosa. Lo cierto es que están utilizando tu imagen (la de la mujer) para vender morbo, morbo que estamos tentados a comprar.

Pero el pecado ha logrado calar más allá, encarnándose en las chicas que deliberadamente muestran su cuerpo, exhibiéndose sin control, y se convierte en un agravante el hecho de vivir en el eterno verano del Caribe, como yo, y otros lugares donde la ropa corta en las chicas es tan usual ¡Ay! Cuán difícil para mí es mantener el enfoque en respetarte mientras, consciente o inconscientemente, eres utilizada para mi desgracia. Lo sé, esto es raro, entiendo que no me entiendas, no eres hombre. Lo cierto es que te quiero cuidar de nosotros, te quiero cuidar de mí, y para que esto sea posible es necesario que me cuides de ti, así funciona. Yo, que quiero mantener mi mirada en Jesús, voy a ser claro, tengo ojos pecaminosos que pretenden mirarte para captar tu imagen y llevarte a los aposentos de mi corazón, ojos que trato de sacar cada día evitando esas miradas.

“¿Cómo podría ayudarle?” Espero que te estés preguntando, permíteme contestar a tu pregunta: Ten cuidado en tu forma de vestir, censura la sensualidad, evita caer en la tentación de buscar ser deseada y, si ese no es tu caso, sólo trata de evitar que se te desee ¡Claro que sí! Mi compromiso como hombre de ser fiel a Dios y de respetarte por encima de todo seguirá intacto, independientemente de lo que decidas, pero cuán refrescante sería unirnos en esta causa por amor a Cristo y por el amor del uno al otro.

Hermana, no cuides tu imagen sólo para ir a la iglesia, aunque a veces, tristemente ni siquiera te cuidas para esto, pero bueno ya, lo que quiero decir es que seas radical en enfrentar este sistema pecaminoso. No te daré instrucciones de cómo vestirte, pero estoy seguro de que si buscas ayuda, la encontrarás. Recuerda que la modestia en tu forma de vestir es una muestra de tu obediencia a Dios y es uno de los actos de amor más grandes que puedes manifestarme.

Muchas gracias de antemano por tu apoyo.


Asimismo, que las mujeres se vistan con ropa decorosa, con pudor y modestia… (1Timoteo 2:9) (LBA)
                                                                                                   
                                                                                                           Se despide:    
Tu hermano en Cristo

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