No planeo preocuparme | Por: Martha Torrado



“Sueños” “Propósito de vida” “Proyecto de vida” ninguna de estas expresiones aparece en la palabra de Dios,Proverbios 19:21 nos indica: “Puedes hacer todos los planes que quieras, pero el propósito del Señor prevalecerá” de esta y otras porciones bíblicas podemos deducir que no está mal hacer planes ni es algo que Dios condene, después de todo ¿Quién queriendo edificar una torre no se sienta y calcula si tiene todo lo necesario para terminarla? Jesús nos aconseja hacer este cálculo y también nos aconseja “No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir.... No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos?... vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas.” de inmediato nos manda “Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.” (Mateo 6:33)

 ¿Qué debemos pensar de todo esto? Por un lado podemos hacer planes, aunque el proverbista nos advierte que en todo caso el propósito del Señor prevalecerá, por otro lado el mismo Jesús nos aconseja no emprender nada sin un plan previo, pero a la vez nos aconseja no preocuparnos por el día de mañana ¿Entonces? ¿Qué debemos hacer? Empecemos por definir qué es preocuparse, como la misma palabra indica es lo previo a ocuparse , es decir, dejarse afectar por algo antes de tiempo, dejar que ocupe tu mente en el tiempo equivocado y por lo general, no llegar a ninguna ocupación real con ello. Jesús nos aconseja no preocuparnos del día de mañana ¿Nos está aconsejando no planear nada nunca? Quien planea no se preocupa, se ocupa ¡No te preocupes por nada, en vez de eso ocúpate! Pero ¿Qué es ocuparse? En una sociedad donde ser independientes y auto-suficientes se nos vende como la clave del éxito “Ocuparse” fácilmente se asocia con hacerlo todo, es más, con hacerlo todo solos; la definición de ocupación es actividad o trabajo. Si esto es así ¿De qué nos manda Dios a ocuparnos? o dicho de otro modo ¿Qué actividades o trabajos se nos pide hacer como cristianos? Bueno, la lista es larga, en toda la escritura encontramos alusiones a la piedad que deben caracterizar a los hijos de Dios, tomemos por ejemplo los deberes que menciona el apóstol Pablo en el capítulo 12 de su carta a los Romanos, sin la suficiente información viviríamos derrotados y frustrados cada día por no poder alcanzar ese estándar. Como cristianos debemos servir al pobre, al huérfano, a la viuda, honrar a nuestros padres, no llevar a ira a nuestros hijos, trabajar, no dejar de congregarnos, adquirir sabiduría y conocimiento, guardar nuestro corazón, predicar el evangelio… Todo mientras nos ocupamos también de no pecar, para nuestra fortuna ¡Cristo ya hizo todas estas cosas por nosotros! Él ya se ocupó de todas nuestras posibles ocupaciones, incluso solucionó el tema del pecado en nuestra vida, entonces ¿De qué nos resta ocuparnos? Observar la vida de algunos personajes bíblicos puede darnos luz al respecto.


¿En qué estaba ocupado principalmente Adán en el jardín del Edén? En cultivar el jardín y poner nombre a los animales ¿Quién le indicó que debía hacer esto? Dios. ¿En qué se ocupó Noé? En construir un arca ¿Quién le indicó hacerlo? Dios. ¿En qué se ocupó Abraham? Entre otras cosas en formar una familia lejos de Ur de los Caldeos en una tierra desconocida mostrada a él ¿Por? Exacto, Dios. Isaac se ocupó de hacer una familia junto a la mujer que evidentemente Dios le había dado ¿Y Jacob? Bueno, después de algunos tropiezos logró criar doce hijos que se convertirían en las doce tribus del pueblo de Dios y ¿En qué se ocupó José? En administrar con excelencia todo lo que llegaba a sus manos, habilidad dada a él por Dios ¿En qué se ocupó Samuel? En ungir reyes y ser profeta para el pueblo de Dios ¿Y David? En liderar a la nación de Dios ¿Y María? Aceptó concebir un hijo del Espíritu Santo por orden de Dios, así mismo los discípulos llevaron el evangelio por toda la tierra como les comisionó Dios; ocupaciones diversas, un factor común.


¿Te imaginas a Adán escribiendo sobre sus sueños? “Mi gran sueño es nombrar a todos los animales de la tierra” O a Noé orando “Señor, te ruego que cumplas el anhelo de mi corazón de enviar un diluvio sobre esta tierra y que yo pueda cumplir mi propósito de construir un arca” o María respondiendo ante la pregunta ¿Cuál es tu proyecto de vida? “Bueno, planeo quedar embarazada del Espíritu Santo” Sé que entiendes lo que quiero decir: Ninguno de ellos estaba ocupado previamente (Preocupado) en nada de esto, ni siquiera estaban ocupados en ello, al menos no a simple vista. ¿Qué hacían entonces antes de que Dios les revelara en qué quería usarlos de manera especial? En disfrutar y conocer a Dios, profunda e íntimamente.

Ninguno de ellos se preocupó de cómo realizaría esa labor en la que finalmente se ocuparía y no lo hicieron porque esto ni siquiera les fue revelado hasta mucho tiempo después ¿Mucho tiempo después de qué? De conocer a Dios íntimamente, por eso la biblia no menciona los “Sueños” “El propósito” o “El proyecto de vida” de sus personajes, SU SUEÑO, PROYECTO Y PROPÓSITO ERA CONOCER A DIOS, fue en medio de conocer a Dios que su oportunidad se presentó y fue en medio de conocer a Dios que estuvieron preparados para responder a ella; la biblia llama a esto Vida Eterna, en el capítulo 17 del evangelio de Juan, Jesús dice “Esta es la vida eterna, que te conozcan a ti, el único Dios verdadero y a Jesucristo a quien has enviado” ¿Recuerdas el mandato? “...Buscad primeramente el reino de Dios y su justicia” ¿Y la promesa? “...Y todas estas cosas os serán añadidas” Los sueños, propósitos y proyectos de Dios en nuestras vidas se cumplirán si buscamos primero su reino y su justicia, pero paradójicamente esto sólo sucederá si volvemos esa vida eterna, ese conocer a Dios, nuestro mayor sueño, nuestro mayor proyecto y nuestro más grande propósito en la vida.


El cristianismo contemporáneo nos ha enseñado a buscar más los sueños de Dios y el propósito que él tiene para nuestra vida que a Dios mismo, dejando de lado el hecho de que fuimos creados para adorarle, conocerle y disfrutarle, mientras nos ocupamos de esto muchas otras cosas vendrán: Un arca, un bebé milagro, una familia, la libertad de un pueblo, pero ninguno de nosotros nació única ni primordialmente para ello. Así que “Puedes hacer todos los planes que quieras, pero el propósito del Señor prevalecerá” y su propósito no es que no planees nada, sino que por sobre todo busques primero su reino y su justicia, que disfrutes la vida eterna, que conozcas al Padre, al hijo y al Espíritu Santo profunda e íntimamente. Te aseguro, sin temor a equivocarme que entonces los sueños, propósitos y proyectos que Dios ha puesto en tu corazón se cumplirán, sólo te pido que recuerdes que los que hacen historia casi nunca saben que lo están haciendo y que en los locos e insondables planes de Dios es tan importante el aparentemente simple hecho de formar una familia como el imponente liderazgo sobre toda una nación. Hoy puedes decidir hacerlo a Él tu sueño, tu propósito y tu proyecto, buscarlo con ahínco cada día mientras haces con excelencia lo que sea que estés haciendo en este momento, te aseguro que en ese camino más temprano que tarde “detrás de ti, una voz dirá: «Este es el camino por el que debes ir»” (Isaías 30:21) cuando llegue el momento o si ya estés en él, no te preocupes y sobre todo, sigue el plan: Adóralo, conócelo y disfrútalo ¡Todo lo demás viene por añadidura!


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