En medio de la cuarentena: Selah.

¿Has leído en la Biblia la palabra "Selah"? Entre los distintos significados que le otorgan los intérpretes se menciona que esta podría ser una referencia musical para "Levantarse", "cambiar el acompañamiento musical" o literalmente "indicar un momento para levantar las manos de los instrumentos, detenerse y meditar" dentro de la pieza musical.

Es sorprendente la cantidad de personas que no recuerdan la última vez que contaron con tanto tiempo libre en su agenda. Es sorprendente cómo nos hemos acostumbrado a andar como el conejo blanco de Alicia en el país de las Maravillas: con un reloj en la mano y siempre corriendo. La realidad es que vivimos tan abstraídos en nuestras ocupaciones que, aunque tengamos un tiempo devocional en nuestro to do list, o tengamos una prédica para escuchar en el vehículo mientras manejamos, puede ser que nuestra idea de tener a Dios como centro de nuestra vida no se evidencie en la cantidad de tiempo que realmente le dedicamos si revisamos nuestra agenda con los detalles acerca de nuestro diario vivir.

Esta medida de tomar distanciamiento social trae consigo muchas preocupaciones lícitas y pertinentes como nación, como gobierno, como empleador, como empleado, como padres, como estudiantes, en fin, como individuos de una sociedad, pero como pueblo de Dios estamos llamados a ver las situaciones de la vida con ojos espirituales, a tratar de descubrir Su propósito divino en cada situación. Y en un momento de estos días de cuarentena pensando en cómo literalmente se nos ha “desacelerado la vida” el Señor trajo a mi mente la palabra: Selah. En medio de la enérgica e impetuosa sinfonía que estábamos tocando, sin darnos cuenta, Dios hizo un alto y nos dijo: levanten las manos de sus instrumentos, y ahora reflexionen y mediten en mis palabras y estatutos.

Y es que el Rey Salomón en su discurso final luego de toda su trayectoria de vida llegó a la conclusión de que los afanes de esta vida como el trabajo, la búsqueda de la ciencia y el conocimiento y las riquezas no son más que "vanidad de vanidades" (Ecl 1:2) , y a nosotros nos ha sido regalado un tiempo que, si bien supone de manera obligatoria un distanciamiento de algunos de nuestros familiares más cercanos y amigos, de manera particular nos ofrece una oportunidad de un acercamiento con Dios si sabemos aprovecharlo.

Hagamos buen uso de este tiempo y aparte de trabajar desde nuestros hogares y realizar nuestros quehaceres cotidianos, en esta pausa vayamos en humildad delante de Dios y renovemos nuestros votos y hagamos pactos fidedignos con Dios y su Palabra. Volvámonos de nuestro mal camino. Volvamos al principio como individuos, como familias, como nación y como iglesias. Que en esta época gris, nuestros corazones estén sintonizados en el siguiente espíritu:


"Mi pecado te declaré,
Y no encubrí mi iniquidad.
Dije: confesaré mis transgresiones a Jehová;
Y tú perdonaste la maldad de mi pecado.Selah
Por esto orará a tí todo santo en el tiempo en que puedas ser hallado;
Ciertamente en la inundación de muchas aguas no llegarán éstas a él.
Tú eres mi refugio,
Me guardarás de la angustia;
Con cánticos de liberación me rodearás”Selah

Salmos 32: 5-7

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